Bodas

La boda de Isabel & Adrián

Instagram no deja de sorprenderme. Hace unos días di, por casualidad, con una fotografía de Graciela Vilagudin Photography de unos novios (con un rollazo tremendo!) cruzando un paso de cebra. Me enamoré de ellos al instante, indagué más y hoy tengo la suerte de compartir su boda con todos vosotros.

Isabel y Adrián se conocen desde que tienen uso de razón. Fueron juntos a la guardería, al colegio y al instituto. Fue en esta última etapa cuando surgió el amor, aunque su noviazgo duró poco. Tras el instituto, sus caminos acabaron separándose y perdieron el contacto. Cada uno vivió su vida sin tener noticias del otro hasta que, diecisiete años después, el destino quiso que se reencontrasen por casualidad en A Coruña. Tras un café para ponerse al día, volvió a surgir ‘la chispa’ y decidieron que no volverían a separarse nunca más.

Al cabo de un año, en una visita a Madrid para celebrar su primer aniversario, Adrián le susurró la gran pregunta al oído. Para sellar el compromiso, le regaló un anillo de oro rosa, diamantes y turmalina rosa de Joyería Suárez. Isabel, por su parte, le regaló un reloj de Frederique Constant Geneve.

A partir de ese momento, comenzaron con los preparativos de su boda. Desde el principio tenían muy claro que querían una boda muy íntima y natural en la ciudad que los unió de nuevo, A Coruña. Decidieron que la boda civil sería en el Ayuntamiento, únicamente con sus familiares más cercanos, con los que disfrutaron de un almuerzo posterior en el hotel Hesperia Finisterre.

También tenían las ideas muy claras con respecto a sus looks. He de confesaros que Isabel me cautivó la primera vez que la vi. Es una de esas novias que desprende estilazo y personalidad. Para su boda eligió un vestido y abrigo diseñados por Alejandra Valero para Intropia, zapatos de Adolfo Domínguez y pendientes de Joyería Romeu y Joyería Suárez. Su toque personal lo dio llevando la misma pamela de Pronovias con la que se casó su madre en 1976, que ella misma personalizó añadiéndole un velo. De la peluquería se encargó Antonio Quintela y del maquillaje María Roel, de Bobbi Brown. Adrián optó por un total look con traje, camisa, corbata, pañuelo y zapatos de Massimo Dutti. Por último, las alianzas, personalizadas por los novios, fueron obra de Joyería Calvo.

La decoración floral corrió a cargo de La Florería de A Coruña. A Isabel le hacía mucha ilusión ir a recoger su ramo ella misma a la floristería (si es que esta novia es ideal!), como si se tratase de un día cualquiera en el que va a comprar flores. Para la ocasión, eligió un ramo de rosas Lady Bombastic en color fucsia.

Las fotografías, como ya os adelanté, fueron obra de Graciela Vilagudin Photography, quien supo captar a la perfección la esencia y naturalidad de los novios.

Por la noche organizaron una cena tipo cocktail para el resto de familiares y amigos, donde la música fue la gran protagonista. Durante la cena, disfrutaron de Daniel G. Artés y sus versiones en clave de rock al piano y, para la fiesta posterior, sorprendieron a sus invitados con un concierto de música pop-rock en castellano a cargo de la Banda Delaostia.

Para la cena, los novios se cambiaron de look. Isabel eligió un vestido negro de Roberto Verino, sandalias de Massimo Dutti y pendientes de Aristocrazy. Adrián optó por un smoking y camisa de personal tailoring de Massimo Dutti, pajarita de Hugo Boss y zapatos de Ramón Sanjurjo.

#Vivanlosnovios

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